Teléfonos móviles y Salud

Hoy en día, los teléfonos móviles son utilizados diariamente por miles de millones de personas en todo el mundo. Cuando operan, estos teléfonos móviles emiten bajos niveles de ondas de radiofrecuencia (RF), y es bastante comprensible que el público se pregunte si estos dispositivos pueden causar efectos adversos en la salud.

La tasa de absorción específica (SAR) es el estándar que define la exposición del público a radiofrecuencias emitidas por los teléfonos móviles que se refieren a una unidad de medida, la tasa de absorción específica (SAR). La SAR mide y expresa la cantidad de energía de las ondas de radiofrecuencia absorbidas por el cuerpo humano durante el uso de un teléfono móvil.

Sobre la base de estudios científicos, las organizaciones internacionales han preparado recomendaciones detalladas sobre los valores máximos de SAR de los teléfonos móviles. Estos límites de SAR serán posteriormente ratificado por las autoridades de salud pública de los diferentes estados.

Cabe destacar que estos valores máximos de exposición tienen en cuenta la seguridad de todas las categorías de población e integran amplios márgenes de seguridad.

Se requiere prueba de conformidad con los estándares internacionales de la Comisión Internacional de Protección contra la Radiación No Ionizante (ICNIRP) o con la Directiva Europea 1999/5/CE (R&TTE) de todos los modelos de teléfonos móviles, antes de que puedan ser lanzados al mercado. La protección de la salud y seguridad para el usuario y cualquier otra persona es un requisito esencial de estos estándares o de esta directiva.

Su teléfono móvil es un transmisor/receptor de radio. Fue diseñado y fabricado para cumplir con los umbrales de exposición a radiofrecuencia (RF) recomendados por los estándares internacionales (ICNIRP) (1) y por el Consejo de la Unión Europea (Recomendación 1999/519/CE) (2).

Estos límites forman parte de un conjunto de requisitos y establecen los niveles de radiofrecuencias autorizados para el público. Fueron establecidos por grupos de peritos independientes, sobre la base de evaluaciones científicas regulares y detalladas. Incluyen un margen de seguridad importante destinado a garantizar la seguridad de todos, independientemente de su edad o estado de salud.

El estándar de exposición para teléfonos móviles está determinado por una unidad de medida conocida como tasa de absorción específica o "SAR". Los requisitos internacionales o el Consejo de la Unión Europea establecen el límite de SAR en 2 vatios/kilogramo (W/kg) promedio en un tejido corporal de 10 gramos. Las pruebas utilizadas para determinar los niveles de SAR se llevaron a cabo sobre la base de modos de uso estándar con teléfonos que enviaban transmisiones a su máximo nivel de potencia en todo el rango de bandas de frecuencia.

Si bien la SAR se estableció en el nivel certificado más alto, el nivel real de SAR del teléfono móvil durante su uso es, generalmente, mucho más bajo que los valores máximos. De hecho, dado que los teléfonos móviles están diseñados para funcionar a diversos niveles de potencia, solo utilizan el nivel mínimo de potencia necesaria para proporcionar una conexión a la red. En teoría, cuanto más cerca se encuentre de una antena de estación base, menor será el nivel de potencia requerida por el teléfono móvil.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la información científica actual no indica la necesidad de tomar precauciones especiales para el uso de teléfonos móviles. En caso de inquietud, una persona puede optar por limitar su propia exposición a RF o la de sus hijos, limitando la duración de las llamadas o usando dispositivos "manos libres" para mantener el teléfono celular alejado de la cabeza y del cuerpo (hoja informativa número 193).

Su teléfono está equipado con una antena integrada. Para un funcionamiento óptimo, usted debe evitar tocar o deteriorar dicha antena.

(1) Los requisitos del INCIRP son aplicables en las siguientes regiones: América Central (excepto México), América del Sur, Norte y Sur de África, Asia Pacífico (excepto Corea), Australia.

(2) La recomendación europea (1999/519/CE) es aplicable en las siguientes regiones: Europa, Israel.